Desplazados colombianos y estudiantes venezolanos conmemoraron este lunes el día internacional del refugiado con un concierto binacional en el puente Santander, que marca la frontera entre Colombia y Venezuela.

Bajo un ardiente sol de mediodía, colombianos y venezolanos se encontraron en la mitad del puente para de manera simbólica anudar con trenzas los dos lados de la frontera y cantar en contra de la violencia que ha dejado en Colombia cerca de 3,5 millones de deplazados a los largo de 50 años.

Unos 200.000 de esos desplazados se encontrarían en Venezuela y otros 150.000 en Ecuador.

A favor de los refugiados cantaron los colombianos César López y Sebastián Yépez, junto con el venezolano José Rojo. El concierto se abrió y se cerró con el grupo de reggeaton Villaparaíso, que formaron refugiados colombianos que viven en San Cristóbal (Andes venezolanos).

Villaparaíso está integrado por Dora Flow, de 54 años, su hijo Muelsa Flow, de 23, y su nieto Nando Flow, un niño de once años al que le asesinaron a la madre, lo que motivó el desplazamiento de la familia hace cinco años desde Cali (sur de Colombia). A ellos se unieron en San Cristóbal los mellizos Maiyel y Elmello, de 16 años, y Krieser, procedentes también de Cali.

Según el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) en Venezuela hay unos 2.700 refugiados colombianos formalmente registrados, aunque se calcula que la cifra real se eleva hasta los 200.000.

Oscar Tarazona