El dyembe o jembe es un instrumento africano que ha tomado fuerza en las islas del Caribe por la diversidad de sonidos que ofrece al tocarlo.

Perteneciente a la familia de instrumentos membranófonos, se originó en el antiguo Imperio Mandinga, aproximadamente entre las localidades de Bamako (Malí) y Kankan (Guinea), desde aquí migró posteriormente a Senegal  y Costa de Marfil, formando parte integral de la música y las tradiciones de la zona. Se cree que esa migración se debió a los “Numu”, que eran (y son) herreros profesionales considerados guardianes de ciertos poderes. Ellos se encargaban de fabricar las máscaras “Komo” y realizar, tanto como de esculpir y tocar los yembes.

Una de las características principales de este instrumento de percusión es su forma que en ciertos casos parece ser igual, pero no es, lo cual genera entre los músicos un abanico de opciones para hacer ritmos y componer canciones.

Golpear la piel cerca del centro produce notas más graves, golpearla cerca del borde produce tonos más agudos. En un yembé bien afinado se obtienen graves, medios y agudos bien diferenciados.

Los yembes tienen unos 30 cm de diametro , con una variación aproximada de entre dos y seis centímetros. En África el djembe está entre los instrumentos más usados por los músicos urbanos y profesionales del continente.

Tipos:

Tradicionales: hechos de manera artesanal  aunque hoy en día se usan también maderas como el cedro el arce y la caoba, y piel (generalmente de cabra) aunque algunos músicos también usan piel de becerro para cambiar un poco los tonos.

Modernos: que pueden estar hechos de madera y piel natural o de fibra y piel sintética.

Actualmente a el djembe es usado en diferentes ámbitos musicales, desde la música tradicional africana hasta en grupos de reggae o música electrónica. Se le considera un instrumento extremadamente versátil y es uno de los primeros membranófonos que existió en el mundo.

Iván Ernesto Silveira A.